martes, 25 de octubre de 2016

MENTÍ





Cuando el viento sopla
y cae la lluvia
dices que me amas
que me esperas sentada en la casa
Ya no puedo conmigo
quisiera encontrar lo que necesito
me siento mal, muy mal
Mi amor no me dejes, me muero
las silabas se hunden en la pena
oh mi amor, me siento tan solo
La soledad me acompaña cada vez mas
y yo solo bebo lo poca agua que queda
mi boca se reseca me asfixio
Cuando el viento sopla
y cae la lluvia
me dices que me amas
que me esperas sentada en la casa
pero no puedo esperar mas
esta vez el terror me quiere hundir
necesito alguna pastilla para la locura
me está matando el tiempo
y la vez que te dije que estaba bien
mentí, ahora solo estoy tan lejos de ti.
Cuando el viento sopla
y cae la lluvia
me dices que me amas
que me esperas sentada en la casa
Ya no puedo conmigo
quisiera encontrar lo que necesito
me siento mal, muy mal...


José Luis Aguilar

Ángel de la noche.

lunes, 5 de septiembre de 2016

CAFÉ





Compro. Poesías archivadas
Compro, canciones olvidadas.
Compro, sueños quebrados
Compro, ilusiones perdidas.

Pregones de la Negra, pregones,  donde alienta.
Tomando un cafecito, sacar del corazón.
Aquellos mil poemas, que fueron olvidados;
por los sueños quebrados, perdida la ilusión.
Y salen cual palomas, volando, las palabras;
que nos hablan de amores, de sueños y de paz.
Son sueños de Poetas, que  quieren  expresarse
con libres pensamientos, donde brilla el amor.

El mundo de quimeras…¡Es cuna de Poetas!
Cantores  que elevan, sus voces hacia el sol,
buscando un nuevo día de luz y la armonía;
 en el jardín soñado, por nuestro Padre Dios.
¿Si un día tienes ganas? ¿Liberar tus emociones?
Crúzate al Bar Tano, entra sin precaución,
Serás, bien recibido por corazones tiernos,
que unidos como amigos, te colmarán de amor.

Levantaremos juntos, “dos copas de champaña”
“La abuela santiagueña”, podrá bailar con vos.
Los duendes y las  hadas, te llevarán volando
al mundo de los sueños, donde serás  feliz.
 Sentirás orgullo, recordando  a  Nicasito.
¡La caja de recuerdos, podrás volver abrir!
Encontrarás  respuestas, reclamarás verdades
Y apenas amanezca, la lluvia llegará.

Al caer la tarde, un sol esplendoroso;
Disipará las nubes, y el Duende pintará,
de nuevo azul el lago, y miles de estrellitas;
navegaran dichosas, en aquel mar de amor.
Y sentirás la Pacha, palpitar en tu pecho.
Y sobre tu cabeza, el cóndor volará,
te llevará en sus alas, verás la tierra toda
que no existen fronteras, para poder Amar.


                                    Juan B. GARIGLIO. (Q.E.P.D.)
                                   Argentina

miércoles, 24 de agosto de 2016

EL MISTERIO DE TUS OJOS








Navego en la profundidad de tus ojos
y aunque escudriñe en ellos
escarbando  más adentro
no puedo encontrar  el misterio.

Hay tristeza, melancolía.
Hay un brillo especial.
Hay deseo, pasión  y agonía.

Mi alma quiere besarte
el azul se pierde detrás de la luna
mis manos quieren tocarte
y tu esbelta figura se esfuma.

Etéreo, sutil, lejano
constelación de estrellas
un amor imaginario
divagar por el desierto
fantasear con un mismo cielo
planeando, un mismo sueño.

María Estela Rodriguez
Argentina



sábado, 30 de julio de 2016

LOLA








Hacía varios meses que Lola ya no tenía marido ni tampoco trabajo, ella y sus dos hijos pequeños sobrevivían de las rifas que organizaba, el vecindario y los padres de familia de la escuela de sus niños eran sus clientes habituales, sin embargo a últimas fechas ya no vendía números como en un principio, una porque los compradores de siempre empezaban a fastidiarse por no sacar premio alguno y la otra porque varios de sus vecinos y conocidos compraban boletos y no le pagaban, el negocio con estas dificultades no funcionaba bien, esto le llegó a desesperar a tal grado que pensó en cambiar de aires y sobre todo buscar un trabajo que le generará lo suficiente para comer , pagar sus deudas y darles una mejor vida a su prole.
Lola se sabía admirada, no había día en que no llegara a su casa llena de piropos, algunos por ciertos muy subidos de tono, que hacían alusión a su bien torneado cuerpo. Como toda mujer sola y de muníficas carnes era asediada por varios caballeros y otros digamos no tan honorables. Cerca a su casa había una carnicería, cuyo dueño siempre le dejaba sentir sus cumplidos amorosos, pero ella no daba paso a nada, pese a que más de una vez éste la invitó “a dar una vuelta por ahí” siempre lascivo en el respeto y con una mórbida galantería, rematada con lo que parecía ser una sonrisa cínica, al pronunciar eso de “dar una vuelta por ahí”. 
Algunas veces Lola con tal de llevar a casa un poco de carne, “aunque sea para la sopa” como ella lo decía, le permitía a Melchor el carnicero pasarse un poco de la raya, dejándolo que acariciara sus manos mientras galantemente, le cantaba a todo pulmón una bien entonada melodía de José José , claro está que esto sucedía cuando no había clientes a la vista. Solo ella y él trazando lo que parecía ser un eminente encuentro amoroso, pero no, una vez que ella conseguía lo que quería (la carne para la sopa) emprendía como los toreros la graciosa huida, dejando al carnicero con todas las carnes alborotadas. -Canta usted muy bonito pero ya me tengo que ir….se me hace tarde para la escuela… dejé solos a los niños…. 
Estos eran algunos de sus mejores pretextos para salirse con la suya, sin importarle las demandas de su carnicero seductor. 
-Gracias Don Melchor, se lo quedo a deber, me lo apunta por favor le decía sonriente, mientras salía a toda prisa del local contoneando sus exuberantes caderas.

Octubre 2015


José Luis Yepez Sosa
Veracruz, México

sábado, 23 de julio de 2016

TRANVÍA






Por calles y avenidas
veo venir a mi tranvía,
mi amigo el maquinista  sonreía
al ver a los chicos,
que lanzaban piropos de alegría.

Conocí muchas avenidas
aquellas que a la orilla del mar
se decoraba con sombrillas,
enamorados de siempre,
turistas y marinos imponentes.

Recorrer  la avenida principal
en el café “La Parroquia”
los amigos  y mis abuelos
al viento reían.

El pasear en el tranvía
recuerdos de globos de algodón,
“palomitas” y  gelatinas de sabores
de “Don Glotón ”

Cuando el tranvía cerca de casa estaba,
salía corriendo a mi ventana,
saludando a mi amigo maquinista
que reía y tocaba la campana.

Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México
Derechos Reservados

del poemario Musas Prohibidas


sábado, 2 de julio de 2016

INJUSTICIA


 
Hablar de la injusticia
para el hombre rechazado
que sentado
detrás de un escritorio
escribiendo verdades
se encuentra marginado.

Hablar de la injusticia,
la pobreza, el hambre,
no solo la que destruye el cuerpo
si no también :
la que aniquila el alma.

Tengo inquietudes
cuando veo las locuras,
comportamientos,
que el hombre
inquisitivamente
filtra a la sociedad
por todos los medios,
en busca del poder
ése que en vez de ayudar
destruye.

Tengo miedo
de ver al hombre armado
no como los antiguos caballeros
con arcos y fechas
si no con largos fusiles
y negras metralletas.

Siembran pánico y terror
en el hombre que camina
con paso cansado
después de una larga
jornada de trabajo,
y en vez de encontrar
una senda obscura
pero segura
ven en cada esquina
un cuerpo mutilado.

Tengo pánico
cuando al caminar por la calle
pasan junto a mí , grupos
de hombre enmascarados
que escudriñan con miradas
si en la bolsa del mandado
entre peras y manzanas
van granadas “ explosivas”.

Mi ritmo cardiaco acelera
cuando se llevan los hijos
o los nietos a la escuela
veo, o me parece ver
camionetas con vidrios
Polarizados.

Entonces ,
con ímpetu y valor
abordo el coche,
y me tomo un lechero
en el “café”,
sola o en compañía
donde algunos nos conocemos
aunque quisiera
pasar inadvertida.

Por eso camino
y caminaré
pues nada ni nadie
debe amedrentarnos
si somos libres
porque así lo dicta

la Ley….

Maria Luz Olivares Aldana
Veracruz, México

sábado, 18 de junio de 2016

ENCONTRARTE

Resultado de imagen para ojos de mujer



Me dijeron que trabajabas en el centro y que te habían visto cerca de la plaza. Salí del trabajo sin medir horario. Subí en mi vehículo y, escuchando radio, me fui para el centro. Estacione en un parking a 8 o 10 cuadras del lugar que pensaba cruzarte. Fui a dejar un electrodoméstico para reparación, esperé mi turno y una vez que fui atendido salí hacia la plaza. A esas cuadras, las interrumpí mirando vidrieras, esperando el semáforo. Mi meta estaba en mi mente, sabía que te cruzaría. No tenía dudas al respecto. En algún momento, por la mañana, recordé nuestras conversaciones. Las cosas que te daban risa. Las actitudes que despertaban tu malestar. Tu peinado, el tono de tu voz y esos gestos que tanto me dominaron. Espontáneos y sorprendentes. Absolutamente femeninos. La tarde era suave y luminosa. No hacía el calor típico que habla de una primavera bien entrada. Los perfumes de un área peatonal, no son de esos que tú gustabas lucir en nuestros encuentros. Ingresé a la plaza por el costado, dónde un antiguo edificio convida a turistas a conocer el pasado, y después de recorrer sus zonas internas bajé por la explanada, ahora sí, frente al centro de la plaza. Miré a la izquierda, la mujer que estaba parada, a la orilla, levantó la vista. Tú no eras. Crucé una antigua calle empedrada para el centro mismo, vi dos personas caminar de manera convergente. Eras Tú acompañada de otra mujercita. Nos miramos y fuimos a tomar una gaseosa.
-¿Trabajas por acá, me dijeron?
-No, mi puesto es cinco cuadras al sur.
La casualidad volcó a mi favor, pensé. Tanto lo esperé y se presentó en absoluta coordinación. Que un semáforo me hubiera dado paso o detenido hubieran roto la casualidad. O que no hubiera otras personas en el   agente reparador o fuera un saludo más, cuando dejaba el trabajo, o.., o..,  y ahora estamos frente a frente. A lo poco de hablar comprendí que soñaba encontrarme con tu corazón y solamente estaban tus ojos.

Héctor Daniel Paz
Argentina

domingo, 12 de junio de 2016

AL AMOR QUE SE MARCHÓ




Ayer al morir la tarde
murió una parte de mí,
al sorprenderme la noche
con la pena de tu ausencia...

Te busqué, grité tu nombre
...Sólo el eco dio respuesta.
Aquel silencio nocturno
se rasgó con mis lamentos,
la luna me vio llorar
divagando en las penumbras…
Y me abrazó con su luz
acompañando mis pasos.
A través de sus destellos
te busqué por mil senderos,
caminé por laberintos
los rincones del olvido,
hasta que mi corazón
aceptó que te habías ido…
Dejando el sabor amargo
de un adiós que no fue dicho
un sueño no realizado
un amor incomprendido…

Las cenizas de mi hoguera
dispersadas por el viento,
las llamas hoy extinguidas
son sólo un vago recuerdo
de tu amor apasionado...
Que se congeló en el tiempo.

Hoy pienso que tus palabras,
fueron viento y tempestad…
Tu amor, sólo flor de un día,
perecedera y  fugaz.
que me impregnó con su aroma
Y murió  en la soledad…



Guadalupe Espinoza Lagunas
Tijuana México



lunes, 6 de junio de 2016

DEDITOS MÁGICOS






Pequeños brincos en el piano
notas saltarinas que invitan al canto,
duérmeme con los arpegios
y trinos en la noche,
que detrás de mi ventana miraré la luna,
y un canario entonará contigo
una canción de cuna.

Dormiré tranquilo,
porque me has besado con tus notas mágicas,
me arropas quedito…
cuando apagas la luz
me susurras palabras bellas,
y sigues cantando mientras duermen las aves
en su jardín del encanto,
y con trinos en el piano
duermes a la luna.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México

del poemario "Musas Prohibidas"


jueves, 2 de junio de 2016

ALGUNAS VECES.





Yo escribo algunas cosas
Y otras veces
Algunas cosas 
Se escriben sobre mí,
Algunas veces
Escucho algunas voces
Y otras voces
Algunas veces
Me parece oír,
Nótese
Que aún no logro distinguir
De qué lado sucedo,
Si de la mano a la boca,
De la pluma al oído
O del silencio al papel.
J. Gregorio
Tuxpan, Ver. México
Del la antología Poesía y Cuento, Fragmentos de luna, Destellos.