miércoles, 8 de abril de 2026
Aún
hoy, después de tantos años,
Mi
ser te honra en pensamiento,
Con
recuerdos y sin lamento,
Por
tus abrazos de antaño.
Creaste
para mí cada peldaño,
Y
me mostraste tus sentimientos,
Enseñándome
en cada momento,
Que
puedo brillar sin hacer daño.
Dulce
reina cuánto te extraño,
Te
escribo desde el Silencio,
Ven
en nubes hasta mis sueños,
Y
bendíceme con tu canto.
Madre
bella te amo tanto,
Te
abrazo en este recuerdo,
Dulce
ángel en pleno vuelo,
Te
admiro ya sin quebranto,
Porque
sé que allá en el cielo,
Mi
Dios amable te está cuidando.
Madre que brilla.
José Rafael Rivero
Venezuela
sábado, 28 de marzo de 2026
viernes, 20 de marzo de 2026
En tus brazos estuve
con
aroma de mujer,
acariciaste
mi piel
con
la misma suavidad
que
tiene una flor,
nos
quisimos,
nos
amamos,
nos
besamos,
nos
abrazamos,
fuimos
ramillete
de dos.
Evelyn Covarrubias Vera
Los Andes – Chile
viernes, 13 de marzo de 2026
Tantos
conflictos en el ser humano, en la naturaleza, en el hombre y la mujer: en
conflicto.
Lucha
generacional. Joven , viejo las tensiones como las derivadas de la raza clase
social, la cultura, el territorio... "haced de éste mundo un sueño sin
despertar."
Exacerba
la palabra...
infinidad
de secretos
inocultables
en
muchas partes.
Huye
el tiempo, atraviesa
espacios;
el espacio deja muertos y fantasmas entre muros.
Descubro
verdades,
dónde
la palabra nace...
es
medicina para el alma.
Nada
me esconde de artificios
se
mantiene en orden la muchedumbre,
necesito
invasión de verdades;
avanzada
de palabras.
Necesito
acabar con la frivolidad
de
los amurallados en lo superfluo.
Casas
de oropel y falso existir, caudal de mentiras
insospechadas
e irrisorias,
Hay
tantos miserables extendiendo la mano.
nos
invaden.
Escucho
voces,
ecos
de verdades.
Manos
pedigüeñas
ya
no reciban centavos de polvo
nadie
pensará en utopías.
ISIDORO A, GÓMEZ MONTENEGRO
MÉXICO
sábado, 7 de marzo de 2026
domingo, 1 de febrero de 2026
viernes, 30 de enero de 2026
habita en los instantes mínimos.
No carga alas visibles,
sino silencios que saben esperar.
El mito se disuelve en la sangre
cuando el amor deja de ser historia
y se vuelve suspiro.
La flecha no hiere:
despierta.
Es una mirada que se dispara sin ruido
y, al tocar el alma,
ya no pide permiso para quedarse.
Un latido—
ese temblor breve donde el mundo se detiene.
Un abrazo de palabras
que no aprieta el cuerpo
pero sostiene lo que nadie ve.
Un beso sin labios,
hecho de intención pura,
de cercanía invisible.
Y al final,
cerrar los ojos
no para dejar de mirar,
sino para ver mejor
todo lo que ya está ardiendo adentro.
Azucena del Valle Bazán
Argentina 🇦🇷






