domingo, 3 de mayo de 2015

ANUNCIACION









Al recuerdo de mi madre
16-II-1929 – 18-II-2015

Anunciación

El olvido dormita desmemoriado,
el aura alumbra su piel.
Sin amparo del tiempo,
ingente violencia
muerde los días de febrero,
borra el habla.
Miramos al cielo…
No me siento santo, demoré la ayuda
poca o suficiente.
Vuelve el silencio sin prisa,
hastío libre de heroísmo, efímero;
aprendo de la vida.
Prístino abismo…
me refugio en el destino.
No puedo acariciar  tu cabello…
nadie conoce el secreto de mi corazón.
¡No lo han visto!
¿Lograré liberar la mea culpa?
Dulce velo resplandece,
la nube resbala en sombra.
Lago mudo,
el calor oculta la clemencia
ala del mundo olvidado.
No puedes estar eternamente…
Ángel errabundo, inquieto,
ausente de voz.
El cielo te llama al frescor azul,
disgregado me guarece,
nos guarece violenta visión de albura;
cielo hipnótico de estrellas.
Arrullos y recuerdos de infancia,
blanca voz;
mudo e inexplicable amor
deja descubierto el tiempo,
solitaria mi estela.
Paz remota de sentirme bueno, puro.
La mano de Dios ha de permitir
con urgencia; indestramable gesto.
Nada limpia el desaliento… el alma.
Regreso a casa… irrevocable ternura,
luz de aurora, palpito de mariposa,
rostro del amor, eco de voz de abedul.
Me enseñaste a amar la vida desde
tu vientre, madre,
el mundo tu nombre avala.
Tu regazo acogió la línea vertical,
trascendente advocación  de ungir
al que estraga.
¡Hermosa contrición!


 Isidoro A. Gómez Montenegro.
País: México


A LA ORILLA DEL MAR







Abrázame cuando anochezca
y mirando el cielo
pronunciemos promesas,
deja ser tu manto de estrellas
para tatuar universos en tu espalda
mientras la marea crezca.

Toma mis anhelos para ser el faro
que alumbré tus deseos perdidos,
encontrados en el regazo de mi pecho.

Caminemos descalzos sobre la arena
tomados de la mano,
recordando historias escritas en fantasías
de tritones  enamorados

Regalemos al universo nuevas estrellas
transportadas en luces de globos de Cantoya.
para que ilumine el camino
a los veleros que regresan.

Habremos de esculpir princesas en la arena
para vestirlas de encaje de las olas,
tejiendo coronas  con destellos de perlas
mientras beso tu frente a la luz de la luna.

A la orilla del mar despojemos a la tristeza
y que nuestras caricias se encuentren
entre sal, arena, sudor y lagrima
ahuyentando la sombra de tu cuerpo junto a la mía


RAMÓN DE JESÚS HERNÁNDEZ OLIVARES
VERACRUZ, MÉXICO 

martes, 7 de abril de 2015

LLUVIA DE AMOR








Siento la humedad de tu amor;
huelo la frescura de tu piel,
amanezco con la lluvia de tus ojos
y descubro que gota a gota, calle a calle,
tus penas están hechas para mí;
amaso con mis manos tus pasiones y
bebo del vino de tu ser.

Te he amado desde antes del diluvio;
desde que la lluvia estaba sólo para Dios,
desde que la nube era semilla,
cuando el agua era el néctar de los ángeles.

Ella te trajo a mí y regó nuestros cuerpos
haciéndolos germinar con el color del amor;
amo tu desesperación que me da la calma
y en tus manos reencuentro cada día el milagro de la paz.

Me sacio con tu ausencia que me dice que existes,
al imaginarte cada día diferente,
unas veces un ser etéreo, otras tantas humano;
y le cuento a las hadas de ti, de tus huellas en la arena,
de tus pasos en el mar;

Lluvia de amor eterna, sangre de la naturaleza,
color de Dios y de la vida;
dame el consuelo del que espera, la tranquilidad
del que llora, la paciencia del amante;
Levántame con tu fuerza de trueno y déjame tocar el amor
y hacerlo mío.



CIPRES
VERACRUZ, MÉXICO

CADA MAÑANA






Esta mañana
gotas de lluvia resbalan del cielo,
al caer se rompen
en cristales infinitos.

Siento la no perfección del amanecer
por lo que sucede.

No veo claridad profusa en ti.

No siento calidez del rayo
de sol al despertar.

Afirmo la herida del deseo y
pronuncio la palabra exacta,
despierto tu oído, tu cálido cuerpo;
tan cercano al mío.

Con pereza espero te despiertes
te miras como las violetas por la mañana.

Algo purifica el cielo, para sentirnos claros.

Con la mirada de deseo implícito
que amaneció en la sangre.

Intentaré amarte otro día
como el día de hoy,
amada mía.


Isidoro A. Gómez Montenegro
México





VESTIDA DE LA NOCHE




Ronronear de gatos en la noche,
rememoro el huracán de pasión e ilusiones,
ojos de gato… destellan en lo oscuro.

Bebe el rocío, el aroma…
¡Amado mío!

Ansioso tocaste el cristal de mi fuente,
caricia delicada y exquisita
olor a mar, olor a bruma.

Ronroneos y ronroneos
guardan  el secreto de mi sueño…
Me sueño ronroneando
como gata vestida de la noche y
navego ondulante entre las olas.

Bebe… bebe el jugo mágico
de mis mareas
¡Amado mío!

Mientras me ahogo
en espasmos infinitos.

Hazlo… hazlo antes que la noche
reciba el beso de la aurora.

Y cese el ronroneo de los gatos.


América Guerrero González
México




sábado, 4 de abril de 2015

Mi Mundo





De olvido, de dolor,
de locura, de recuerdo,
es mi mundo, un mundo raro.

Es  mi mundo, solamente eso, mi mundo,
Un mundo tan real, como lo es mi amor de poeta,
Un mundo de locuras, un mundo que es el mío.

Un mundo de colores, un mundo de risas e ingenio,
Lleno de verdad, pero también de melancolía.
Es mi mundo un mundo complejo,

Sin amigos, sin esperanza, sin prisas.
No es mi mundo el mejor para visitar,
A ratos feliz, a ratos oscuro.

Es mi mundo, un mundo raro.

En mi  mundo, los amores pasan, son fugaces.
En mi mundo los amores se impregnan.
En mi mundo el blanco es negro.
En mi mundo es insoportable vivir.
Ese es mi mundo, lleno de ambigüedades, de insoportable soledad.
Pero no todo es malo,
en mi mundo existe un solo culpable,
que soy yo, creador solitario,
exigente demonio de perversas emociones.

Un mundo bizarro, en el que  no se puede fijar
un punto de partida,
en donde el mañana cada día tiene otro nombre,
otro color, otro olor, otra fragancia.

En donde  lo único que no se puede negar
es el amor puro de un padre,
la pasión salvaje de un amante,
la  mentira de un ser solitario
y la amistad sincera de un loco ilusionado.

Aquí mi mundo.



Miguel Salvador Rodríguez Azueta

Veracruz, México

domingo, 29 de marzo de 2015

EL SECRETO



En el silencio inclemente
de tus frías madrugadas,
se escucharán tus sollozos
y le hablarás a tu almohada.
Le contarás tu secreto...
Le dirás que aún me amas.
Que el fuego de nuevos besos
no extingue anteriores llamas.
Y tus labios entreabiertos
dirán su nombre y el mío,
más tu corazón dirá
cual de los dos ha querido.
Aunque él te abrace y te bese,
te sentirás desdichada.
Y temblarás de abandono
en tus frías madrugadas.
Y te morderás los labios
abrazándote a tu almohada
y entre sueños le dirás…
Que es verdad... ¡Que aún me amas!
Héctor Rocha Domínguez
México

LA LUNA NOS PERSIGUE






Interrogante…
La luna nos persigue…
Con cara redonda, blanca, pura.
Vamos hacia el horizonte
límite gris de ocaso repentino,
azogue claro oscuro al terminar el día.
¡Suplicante elevo las manos al cielo!
Transcurre en calma el tiempo,
noche muda, oscura, eterna.
La luna nos persigue…
Canta rumoroso el mar, la brisa, las olas
nubes de espuma
el movimiento esculpe.
Hondo naufragio.
Corazones confundidos
ceniza, guirnalda, azahar.
Golpea mi faz
céfiro delicado, suave
ayer indolente hermano del aire,
congelada respiración.
La luna nos persigue…
Desnuda, acechante de miradas
a distancia
entre sombra y recuerdo.

 Isidoro A. Gómez Montenegro.
País: México

HADA





Corre el viento,
sutil y suave
te postras en mi mano,
el revolotear de tus alas se han calmado,
buscas la paz, y presiento que querrás contarme
tus secretos.

Dime pequeña amiga, si el rey Oberón
deslumbra en sus reinos mágicos,
o si la luna ya no sonríe en el lago.

Cuéntame tus viajes por el firmamento
capturando sueños perdidos,
dime si descubriste el nombre de tus fantasías
mientras duermo.

Oh pequeña, la diosa de la belleza,
te baño con polvo de estrellas,
te vistió de sedas, y te enseño a cantar
melodías para arrullar al caminante
entre listones de oro y plata.

Dale al humano tu regazo,
para que sus sufrimientos
sean enviados al olvido en una cometa,
enséñale  que el amar, sea su más intimo paraíso
que bese las sienes de flores de sus hijas,
y de el martillo del trabajo ,
a sus hijos del campo llamado tierra.

A sabiendas que es dura tu jornada
no permitas que la obscuridad eterna
nos robe el tiempo, arráncale sus horas,
bebe sus minutos y respira sus segundos.

Contigo , aprenderé a  escuchar los ecos,
Las carcajadas y compases, del ritmo,
tomaré del armario mi traje de arlequín rojo y negro,
volveré a  tomarte de las manos y en los
giros de la danza misma, bailaremos.

Y tal vez volemos en el tiempo,
escribiremos cuentos, para que el mortal infante
aplauda , aplauda , porque creerá en ti y en mí
en todo momento.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México 


del poemario "Confesiones al Viento"


domingo, 15 de marzo de 2015

TIENES PIEL DE GARDENIA









Cuando besé tus piernas
me di cuenta
que tenias piel de gardenia,
y ahogado en ti
 me perdí en las montañas de tus pechos.

Como eco repetías mi nombre
una y otra vez,
entonces con todos mis sentidos
palpe cada parte de ti.

Se interrumpía tu respiración
mientras decías te amo,
se interrumpía mi respiración
mientras intentaba ser eterno. 

Frente a mí, tus ojos se encendían:
Fuimos la esencia del volcán
que fundió la roca.
Una sola materia.

De repente todo estalló,
deposite en ti la fuerza de mi amor,
que será irremediablemente
la mitad tu y la mitad yo. 



AUTOR: ALBERTO ANGELES RONQUILLO
NACIONALIDAD: MEXICANA