domingo, 14 de junio de 2015

LUNA ROSADA



¿Donde está la luz que me guía?
Y ¿donde está el amor de mi vida?
Dime que no tardas más
Porque he venido desvestida.
Me he puesto el perfume del cielo
Y me he traído mi cabello suelto,
En las manos traigo algo para ti
Y son los besos guardados
Que aún no te he marcado.
Mírame como a un espejo
Refleja tu luz en mi cuerpo,
Y brilla solo para mí...
Pero préndete completita
Que estamos solos mi hombre bello.
Las estrellas nos hacen cuarto
Los pájaros se han acostado,
Y no hay nadie que nos vea
Que tú y yo somos pareja.
Ven a mí, que parezco un jardín,
Llenita de aromas, siempre tan sutil,
Y siempre dispuesta a sentir
Lo que quieras hacer de mí,
Mientras yo quedo asombrada
Como me llenas de ti.
¡Ay lunita de mil colores
Mira como me pones a mí!
Rosadita, plateada y con el corazón a mil.
En estas noches calladas de luna llena
Como quisiera que no amaneciera
Para ver siempre tu luz estrellada en mi,
No permitas apagarla mientras estoy aquí,
Y llévame contigo te lo pido...
Que quiero ser para ti
Una luna rosada enamorada
Que vivirá para siempre dentro de ti.



MARTHA LUCIA M. ZONA ROSA.
COLOMBIA. C.E.R. 2.013
DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR.
POEMA PARA LLEVAR ANTES DE VIAJAR

lunes, 8 de junio de 2015

¿DÓNDE?




Dónde dejaste el alma
Que ni siquiera me llama,
Que no me cubre mi espalda 
Con tú pecho y tú cara,
Y lo peor es que ya...
Ni cuando es de madrugada
Me enamoras, como tú amada dama?
Qué ha pasado con nuestra cama,
Que amanece mi piel sin sábanas,
Sin siquiera admirar mis transparencias,
Con ese amor que guarda tú alma,
Con esa esperanza, de sentir tu respirar,
Y con esa mirada que me haces..
Entre gemidos y sollozos hermosos?
Dónde están, los espacios en los sueños,
En aquellos instantes pequeños
En los que tus brazos, son mis abrazos,
En los que tus besos, son mi refresco
En los que tus pechos estrechos
Hacen sudar mi cuerpo,
Y en los que los sueños, son hechos
Y no sueños?
Martha Lu. Café y Poesía. C.E.R.
Colombia. *D.r.a

domingo, 31 de mayo de 2015

EL SÍNDROME DEL ¿POR QUÉ?







A veces me enredo entre cuentos, sonrisas y dibujos.
Pensando girar con todo, pero en realidad sólo giro yo.
Entre suspiros, pesadillas y hoyos negros suelo descansar.
No encuentro sentido alguno, la vida propia me suena abstracta.

Cuando en la gloria me recuesto no puedo respirar,
que quitan el aire y el sueño los días color rosa.
Más en algún lugar he de encontrar aquellos sueños perdidos,
que pueden ser rescatados por esta alma vagabunda.
No entiendo de novedades, pues lo nuevo nunca suena certero y seguro.
Al contrario se vuelve efímero, punzo-cortante con mi corazón hecho cenizas,
quemado por las llamas de lo que sientes o dejas de sentir.

¡Rescate!, sólo pido ser rescatado, un grito de ayuda,
para salir de toda esta rutina que acaba con mí ser y mis carnes.
¡Humano tenía que ser!, porque tengo que sufrir para sentirme vivo,
porque tengo que llorar para sentir desahogo y mi pregunta es
¿hay que amar para sentir que la vida no se ha vivido en vano?

Mis letras me aturden y mi silencio empalaga, mis sentimientos devoran mi alma
y de suicidio el corazón amenaza a mi pobre vida, esta vida que no es nada sin ti…


Uriel Limón
México

domingo, 10 de mayo de 2015

MAMÁ LUZ














































Ayer, desperté exaltado,
tu recuerdo vino a mí,
cerré mis ojos,
para tocar tu mano.

Hoy, en esta habitación
iluminada por la luna,
recuerdos de antaño
sueño entre violetas
aromas de jazmín.

Un ave en el árbol
entona su melodía,
solo una nota mágica
para invitarme a perderme
en vuelos imaginarios.

De mis fotografías, tu imagen
mi mano… temblando,
lloré, estremeciéndose mí pecho
y en el corazón bese tu mano… ¡Te extraño!

Caminar en las penumbras
de la vida incierta,
donde hay sueños y tristezas
iluminas el sendero con polvo dorado,
para vivir extasiado de tu amor
tu entrega de madre.

Si en un rincón lloro desolado,
cubres mi cuerpo con tu abrazo
y tomas mí mano, me das regazo,
besas mi frente y cantas un “Adagio”.

 Si tengo frío, tocas el piano
y con un devoto llamado,
cae la paz en mis manos,
me cubro en un abrazo
y la habitación se obscurece,
¡Te llamo! Acudes sin reparo.

Iluminas mi rostro al tocarme,
cuidas mi sueño
dormiré tranquilo,
hay luz, no tengo miedo.

Y al filo de la madrugada
escucho a lo lejos tu “Adagio de Amor”,
en el árbol anida el ave
cuidando al ”polluelo” de tormentas
de sonidos “redobles” del estruendo trueno.

Abracé mi almohada
amiga de mis secretos,
dormí tranquilo
se fue el miedo al infinito.

Con tu beso en la frente
fantasías y cuentos de antaño
recordé para dormir tranquilo
hay luz, no tengo miedo.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México


del poemario "Musas Prohibidas"

viernes, 8 de mayo de 2015

A LA DERIVA






Voy como un barco
Sin rumbo y sin destino
Porque no tengo tu amor.

Siempre tengo muchos compañeros
Buenos y dulces,
Pero son artificios de alegría.

Voy a prisa en mi barco,
Sin rumbo, porque te has ido
A conquistar nuevos mares.

Ahora estoy tan sola
Como las olas de los mares,
Sola con mi soledad.
Sola y sin ti,
Porque te has ido
A conquistar otros lugares.

Ahora me quedo sola
A orillas del mar;
Sola con mi soledad.

Tu mi hombre, tu mi amor,
Son dos seres iguales
Y a la vez embriagantes.

Te extrañaré dulce capitán,
Porque me has embriagado
Con tus gotas de rocío.

Sin ti me siento morir,
Porque contigo fui feliz
Y sin ti no se vivir.

Ahora seguiré sola,
Porque tu mi capitán,
Te irás a conquistar nuevos mares.



Carmen Marisol Sotomayor Ramírez
Puerto Rico


miércoles, 6 de mayo de 2015

RECUERDOS








Recuerdos de una tarde lluviosa,
aspiro el recuerdo de tu esencia,
para vivir en el intento de robarte
un suspiro etéreo para mi existir.

Sueños que se construyen
en el balcón del silencio,
donde miro a las estrellas
como cocuyos de la pradera.

La teja húmeda se deja acariciar
por el viento de mayo,
estático y en silencio besé tu silueta
que dibujó la luna.

La habitación a obscuras,
los sonidos del andante en las escaleras
agita mi pecho, retumba, tiembla

Hoy lejos de tu abrazo los recuerdos
alimentan los minutos de soledad,
de ausencia de tu perfume,
Morfeo besa mi sien…duermo en paz.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México 
derechos reservados 

domingo, 3 de mayo de 2015

ANUNCIACION









Al recuerdo de mi madre
16-II-1929 – 18-II-2015

Anunciación

El olvido dormita desmemoriado,
el aura alumbra su piel.
Sin amparo del tiempo,
ingente violencia
muerde los días de febrero,
borra el habla.
Miramos al cielo…
No me siento santo, demoré la ayuda
poca o suficiente.
Vuelve el silencio sin prisa,
hastío libre de heroísmo, efímero;
aprendo de la vida.
Prístino abismo…
me refugio en el destino.
No puedo acariciar  tu cabello…
nadie conoce el secreto de mi corazón.
¡No lo han visto!
¿Lograré liberar la mea culpa?
Dulce velo resplandece,
la nube resbala en sombra.
Lago mudo,
el calor oculta la clemencia
ala del mundo olvidado.
No puedes estar eternamente…
Ángel errabundo, inquieto,
ausente de voz.
El cielo te llama al frescor azul,
disgregado me guarece,
nos guarece violenta visión de albura;
cielo hipnótico de estrellas.
Arrullos y recuerdos de infancia,
blanca voz;
mudo e inexplicable amor
deja descubierto el tiempo,
solitaria mi estela.
Paz remota de sentirme bueno, puro.
La mano de Dios ha de permitir
con urgencia; indestramable gesto.
Nada limpia el desaliento… el alma.
Regreso a casa… irrevocable ternura,
luz de aurora, palpito de mariposa,
rostro del amor, eco de voz de abedul.
Me enseñaste a amar la vida desde
tu vientre, madre,
el mundo tu nombre avala.
Tu regazo acogió la línea vertical,
trascendente advocación  de ungir
al que estraga.
¡Hermosa contrición!


 Isidoro A. Gómez Montenegro.
País: México


A LA ORILLA DEL MAR







Abrázame cuando anochezca
y mirando el cielo
pronunciemos promesas,
deja ser tu manto de estrellas
para tatuar universos en tu espalda
mientras la marea crezca.

Toma mis anhelos para ser el faro
que alumbré tus deseos perdidos,
encontrados en el regazo de mi pecho.

Caminemos descalzos sobre la arena
tomados de la mano,
recordando historias escritas en fantasías
de tritones  enamorados

Regalemos al universo nuevas estrellas
transportadas en luces de globos de Cantoya.
para que ilumine el camino
a los veleros que regresan.

Habremos de esculpir princesas en la arena
para vestirlas de encaje de las olas,
tejiendo coronas  con destellos de perlas
mientras beso tu frente a la luz de la luna.

A la orilla del mar despojemos a la tristeza
y que nuestras caricias se encuentren
entre sal, arena, sudor y lagrima
ahuyentando la sombra de tu cuerpo junto a la mía


RAMÓN DE JESÚS HERNÁNDEZ OLIVARES
VERACRUZ, MÉXICO 

martes, 7 de abril de 2015

LLUVIA DE AMOR








Siento la humedad de tu amor;
huelo la frescura de tu piel,
amanezco con la lluvia de tus ojos
y descubro que gota a gota, calle a calle,
tus penas están hechas para mí;
amaso con mis manos tus pasiones y
bebo del vino de tu ser.

Te he amado desde antes del diluvio;
desde que la lluvia estaba sólo para Dios,
desde que la nube era semilla,
cuando el agua era el néctar de los ángeles.

Ella te trajo a mí y regó nuestros cuerpos
haciéndolos germinar con el color del amor;
amo tu desesperación que me da la calma
y en tus manos reencuentro cada día el milagro de la paz.

Me sacio con tu ausencia que me dice que existes,
al imaginarte cada día diferente,
unas veces un ser etéreo, otras tantas humano;
y le cuento a las hadas de ti, de tus huellas en la arena,
de tus pasos en el mar;

Lluvia de amor eterna, sangre de la naturaleza,
color de Dios y de la vida;
dame el consuelo del que espera, la tranquilidad
del que llora, la paciencia del amante;
Levántame con tu fuerza de trueno y déjame tocar el amor
y hacerlo mío.



CIPRES
VERACRUZ, MÉXICO

CADA MAÑANA






Esta mañana
gotas de lluvia resbalan del cielo,
al caer se rompen
en cristales infinitos.

Siento la no perfección del amanecer
por lo que sucede.

No veo claridad profusa en ti.

No siento calidez del rayo
de sol al despertar.

Afirmo la herida del deseo y
pronuncio la palabra exacta,
despierto tu oído, tu cálido cuerpo;
tan cercano al mío.

Con pereza espero te despiertes
te miras como las violetas por la mañana.

Algo purifica el cielo, para sentirnos claros.

Con la mirada de deseo implícito
que amaneció en la sangre.

Intentaré amarte otro día
como el día de hoy,
amada mía.


Isidoro A. Gómez Montenegro
México