sábado, 24 de enero de 2026

jueves, 20 de noviembre de 2025

lunes, 17 de noviembre de 2025

CANTO INDESCIFRABLE - ISIDORO A. GÓMEZ MONTENEGRO

 




"Corte de amor" Carmina Buenas.

Enciende el canto

umbral de semillas de sueño,

semillas sin cuerpo.

Espigas agrietadas

bandeándose al viento.

Viento... el velo rasga mi mirada.

Toca el corazón

apacible, firme piel.

Transcurre temblor capilar de agua

olor a violetas,

se difumina con suavidad

sin tocarse; en caudal se deslizan.

Escueta voz, tesitura mezzosoprano.

Notas cortan el espacio,

abren sendas en arrollo.

Aliento ensordece

entre arcos hilos.

Se enciende la voz

tus ojos iluminan irisados

lo que el espacio calla.

Ámbar se desvanece,

fisura y alumbra.

Ardor penetra la noche,

penetra el cielo líquido.

Cristal femenino

abismo de luz.

¡Canto indescifrable evocado!


Isidoro Arturo Gómez Montenegro .

México.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

TIEMPO - ISIDORO ARTURO GÓMEZ MONTENEGRO

 

"Sabía virtud de conocer el tiempo"
Renato Leduc. (+)
Se abrió la puerta...al principio,
el reloj Marco' un minuto,
no dejó desprender el tiempo.
Marco' un minuto...
el árbol lanzo' una rama,
causo precipitaciones en mi vida.
En ésta vida cruel...
para algunos, vengativa.
La línea de la mar, bella es, se confunde el horizonte
con espuma.
Espuma del lindero, la luz descansa en mi rostro.
Persigo el Universo...
la cara de la luna.
Mis pestañas abiertas a la luz,
sueños del antiguo rito.
Ensanchó el agua
dentro del agua
la ausencia pide:
Salga a diario la luna,
cobije a los árboles
que ahuyenta la montaña.
Horas silenciosas...
me azotan los designios


sábado, 1 de noviembre de 2025

jueves, 30 de octubre de 2025

miércoles, 22 de octubre de 2025

sábado, 18 de octubre de 2025

jueves, 16 de octubre de 2025

EL HOMBRE Y LAS FLORES / LUCAS GRASSELER




El Hombre y las Flores”
por Lucas Grasseler
Cierra los ojos… no busca distancia,
descansa el alma en su propio rumor;
la piel le late suave, sin arrogancia,
y el nudo en su muñeca huele a flor.
No hay prisión, hay promesa detenida,
ni herida, ni castigo, ni pesar;
la cuerda que lo ata está encendida,
porque hasta el lazo sabe acariciar.
El tiempo pasa y su silencio canta,
la flor respira en medio del dolor;
y aunque su gesto inmóvil se levanta,
se ve en su rostro un resto de fervor.
No sufre: espera. El alma se le anida
donde la fe se vuelve amanecer;
y en cada flor que brota detenida, 
renace el hombre, vuelve a florecer

miércoles, 15 de octubre de 2025